El Pabellón Le Corbusier, a orillas del lago de Zúrich, está considerado una joya arquitectónica. Es la última obra del gran arquitecto y su única construcción de acero y vidrio. Tras una amplia renovación, luce con nuevo esplendor y, en los meses de verano, ofrece una promenade architecturale única a lo largo de varias plantas. El edificio fue una iniciativa de Heidi Weber, quien se lo encargó a Le Corbusier y lo completó en 1967 como promotora.
El Pabellón Le Corbusier existe gracias a la interiorista, galerista y mecenas Heidi Weber. Ella convenció a Le Corbusier y en 1960 le encargó este edificio para museo. Como madre soltera, financió la obra con sus propios medios, la llevó a cabo pese a múltiples dificultades y la inauguró solemnemente el 15 de julio de 1967 como Centre Le Corbusier – Heidi Weber Museum.
Desde 2019, el Museum für Gestaltung Zürich gestiona el monumento por encargo de la ciudad de Zúrich con el nuevo nombre de Pavillon Le Corbusier.
Durante 50 años, Heidi Weber dirigió el museo como directora y comisaria. Bajo su dirección se celebraron numerosas exposiciones que acercaron a un amplio público la obra y las ideas de Le Corbusier como obra de arte total.